sábado, 8 de abril de 2017

El Púlpito y el Cancho, 04-2017

Cuando subimos por la garganta de los Caballeros vemos a la izquierda un circo colgado con un risco prominente en su centro: El Púlpito. En realidad este risco es un resto del cuchillar que cerraba el circo glaciar del Cancho por su lado norte. Por debajo del risco, la garganta, que toma el mismo nombre que el circo del que procede, se despeña hacia los Caballeros.


El cordal del Cancho forma parte de la continuación natural de la sierra de Gredos, entre sierra Llana y el Juraco. No es un pico muy conocido ni frecuentado. El pueblo más cercano es Navalguijo, pero acceder desde allí requiere cruzar la garganta, lo que es realmente complicado en primavera. Así pues, el acceso más lógico es desde Navalonguilla.


Hay una pista que sale desde el mismo pueblo y avanza varios kilómetros, pero está restringida para uso exclusivamente ganadero. Me parece realmente absurdo que se prohiba el acceso en coche por esta pista. El deterioro que podría provocar el hecho de que pasen cuatro coches al día no puede tener comparación con el ocasionado por el uso ganadero. Tampoco el senderismo o montañismo y la ganadería son ni han sido nunca usos incompatibles.

Por otro lado, fomentar el uso de los caminos tradicionales que ya existen no puede provocar otra cosa más que beneficios para los pueblos, que ya saben que el turismo se ha convertido en los últimos años en su primera fuente de ingresos.

En lugar de dificultar el acceso de la gente a la sierra, lo sensato desde todos los puntos de vista sería favorecerlo. Además de dar contenido a las actividades respetuosas con la naturaleza que deben estar presentes en un Parque Regional, se limitaría la actual presión de visitantes en un sólo lugar de la sierra (la Plataforma de Hoyos del Espino), favoreciendo la hostelería y el comercio en muchos otros lugares.

Cuando la garganta del Cancho gira nos encontramos con el llamativo Púlpito, nombre que realmente le viene bien. Como madrugamos, la nieve estaba en muy buen estado para subir con crampones. Una vez en su base superior, el acceso es sencillo, aunque requiere una pequeña trepada. Desde allí se gana altura por el lado derecho y se llega al Cancho sin dificultad. Seguimos la cuerda para bajar por la Garganta de las Cerradillas, donde llega un magnífico y aún bien conservado camino tradicional. Hay que procurar no perderlo porque los brezos se han apoderado de las proximidades de los cursos de agua e intentar atajar puede ser un tremendo error. Tengo una batallita muy bonita para contar sobre algo que nos ocurrió hace unos veinticinco años en este lugar, pero este post se está alargando, así que lo dejo para otra ocasión.

Pincha aquí o en las fotos para acceder a una presentación de fotos de la salida.

miércoles, 5 de abril de 2017

El Picurucho. Cinco Lagunas.



En libros, guías, páginas web o blogs podréis encontrar descripciones más detalladas sobre cómo hacer el recorrido Navalperal – Cinco Lagunas – Picurucho – Belesar – Callejón de los Lobos – Navalperal. Hoy quiero hacer una descripción diferente, a través de recuerdos y vivencias.


La visión del Cervunal me recuerda que hace años mis amigos Carlos y “Escubi” contrataron un burro para que les subiera las tablas de esquí desde Navalperal hasta los praos del Novillero. Allí durmieron para el día siguiente subir con las pieles de foca hasta Cabeza Nevada y bajar esquiando. 


La subida por la garganta del Pinar hasta la Barranca se nos hace corta; el madrugón y el fresco de la mañana, ayudan.



Pichi, Isidrías y yo (Brechas) tratábamos de tapar como podíamos los agujeros del antiguo chozo, situado al otro lado de la garganta y hoy desaparecido. Las vibraciones de los rayos, los destellos cegadores casi continuos, el ruido atronador amplificado en las paredes del entorno nos hacían temblar – y no sólo de frío- ante la que nos estaba cayendo. Imposible olvidar semejante noche en la Barranca.



Pasamos junto a la laguna de Majalaescoba, bajo los riscos de las Hoces y del Fraile. Aurelio Delgado lo acababa de describir, junto con las Lagunillas. Estábamos empeñados en recorrerlo todo, explorar lo desconocido y documentarlo en la revista del Grupo Almanzor, así que nos empeñamos en hacer “primeras ascensiones” como si fuera un ocho mil. Dibujar los gráficos de las vías en los clichés pringosos de la multicopista era casi más difícil que escalar los riscos.

Llegamos a la Hoya de las Berzas, con el Picurucho destacando sobre ella. Un verano estuvimos vivaqueando aquí dos noches en una especie de atracón montañero. Me vienen a la cabeza Luis, Carlos “Morezón”, “Forges”, Pepe “Carpi” y por supuesto, “Truji”, mi compañero de cordada.





Cinco Lagunas ya era –lo sigue siendo- un objetivo a alcanzar por sí mismo. Un entorno de gran belleza, sin la presión de gente que tiene el Circo de la Laguna Grande. Veníamos desde Ávila; el coche de línea nos dejaba en Navalperal. Allí había que bajar hasta el río, coger la garganta y elegir chozo para pasar la noche. Al día siguiente hacíamos nuestra actividad montañera y regresábamos al pueblo para volver haciendo dedo a Ávila. El truco era llegar a Hoyos. Allí siempre encontrábamos gente conocida que nos llevaba sin problemas. Me agota sólo pensarlo.




...
Subimos la empinada pendiente de la canal hacia el Picurucho. La Galana se asoma a nuestro paso. Ya en la cumbre del Risco no termino de asombrarme viendo el espolón Norte del Gutre Bajero. Me parece alucinante que escaláramos esa pared. Sólo llegar hasta su base con el pesado material que porteábamos era una tarea titánica. Por aquel entonces mi hermano Jose Ramón estaba en plena forma y lo hizo de primero. Uzábal y yo le acompañábamos. ¡Qué sensación! Recuerdo estar en la vertical y ver entre mis piernas la laguna Cimera. No era para menos nuestra euforia cuando llegamos a la cumbre.

Aquí, otro recuerdo afectuoso para Ángel Gil, montañero ya retirado de estos berenjenales.

El Belesar nos ofrece una cornisa muy vistosa. La primera vez que llegué allí habíamos subido por la Cuerda de los Copetes, desde Navamediana. Preguntamos a un pastor y nos dijo que el mejor sitio para subir era por la tapia de los “escopetes”. Creíamos que nos tomaba el pelo, pero en efecto, la pared de piedra es ancha y estable (al menos entonces) y nos permitió evitar los piornos y la nieve. Fue todo un descubrimiento. Terminamos en el chozo del Barquillo Cimero y el día siguiente subimos hasta el Meapoco. Un magnífico balcón sobre Cinco Lagunas con vistas hacia la Galana y el Almanzor entre otros muchos picos. Un lugar absolutamente recomendable.



El Callejón de los Lobos nos deja en la Hoya de las Berzas para regresar de nuevo a Navalperal. La garganta aparenta ser mucho más larga que por la mañana ¡y eso que es de bajada! 



Pincha aquí para ver una presentación de fotos de la salida.

lunes, 27 de febrero de 2017

Cerro de los Huertos, febrero 2017

Después de unos días sin pisar nieve, tenía unas ganas tremendas de ir a Gredos. El Cerro de los Huertos es un pico con una gran categoría y más si se hace en invierno. Sus cumbres nos ofrecen las vistas más centradas sobre el Circo en un ambiente absolutamente alpino.


Efectuamos la subida por la canal directa con orientación SE que lleva desde la Hoya Antón hasta la portilla entre las dos cumbres. En verano no se puede seguir en su totalidad, debido a los resaltes, altos y difíciles de superar, pero en invierno la nieve la convierte en una empinada rampa que -sin más dificultades que la dura pendiente y el estado de la nieve- nos permite el acceso a la cumbre.

Desde la portilla, otra rampa, ésta expuesta en algún punto, nos deja en la cumbre Este. El día nos permite disfrutar de un panorama soberbio sobre el Circo de Gredos, con un mar de nubes espectacular en la vertiente Sur, tras el Casquerazo, los Hermanitos y los cuchillares de Cerraíllos y las Navajas.


Hacemos el descenso rapelando el muro que cierra el paso por la subida normal, para regresar siguiendo la canal de la Pluma.


Como las condiciones del día eran muy buenas, nos permitimos aprovecharlo hasta el final. El atardecer sobre los Barrerones nos regaló unas preciosas imágenes.


Ha sido una magnífica salida invernal al corazón de Gredos, con nieve en razonable buen estado y excepcionales condiciones meteorológicas. Quiero recalcar que esta no es una salida de senderismo, apta para cualquiera; es alta montaña, que requiere material y conocimiento de las técnicas invernales, saber valorar las condiciones de la nieve, de la meteorología y de las capacidades para afrontar imprevistos. Siempre y cuando se cuente con lo anterior, es para disfrutar.

Pinchando aquí, o en las fotos, puedes acceder a una presentación de fotos de la salida.

sábado, 25 de febrero de 2017

Malta, febrero 2017

Acabamos de hacer una escapada a la preciosa isla de Malta y venimos impresionados por los restos arqueológicos de las antiguas culturas que poblaron Gozo, Comino y Malta. Desde el 5.200 a.C. se construyeron grandes templos con estructuras, decoraciones y esculturas de una categoría asombrosa; se considera a varios de estos templos como los edificios independientes más antiguos que se conocen. Mas tarde, fenicios, griegos, cartagineses, árabes, normandos, bizantinos, españoles y británicos dejaron sus propias huellas.


En un territorio muy pequeño se concentran multitud de atracciones culturales y algunas naturales. Por todas partes hay fortificaciones, iglesias, palacios y edificaciones de interés. Es una delicia pasear por las calles de Mdina, Rabat o la parte histórica de la gran aglomeración junto a la Valeta, con las ciudades de Senglea, Vittoriosa y Cospicua, cada una con su puerto y con una entrada común a la bahía para todas ellas.


Las enormes y omnipresentes fortificaciones construidas a lo largo de los siglos nos ayudan a imaginarnos las épocas de asedios, bombardeos y desembarcos. Malta fue cedida por el emperador Carlos V a la orden de los Caballeros Hospitalarios de San Juan en 1.530, a cambio de un halcón al año. Los caballeros-monjes, una auténtica multinacional europea (se hablaban ocho lenguas y cada una tenía sus propios palacios y zonas asignadas en los recintos religiosos) defendieron la isla y fueron un auténtico cortafuegos contra la armada turca.

Desde el punto de vista de la naturaleza, las costas presentan grandes acantilados y formaciones naturales caprichosas, cuya belleza se ve reforzada por un agua transparente.


La comida es buena, como cabe esperar en un lugar tan cercano a Sicilia, con vegetales y frutas. Por supuesto, el pescado es magnífico. Merece la pena acercarse a ver las capturas en los puestos del mercado dominical de Marsaxlokk.

El idioma maltés tiene sonidos árabes e italianos, aunque todo el mundo habla inglés, dado que fue una colonia de Gran Bretaña durante los últimos 160 años, hasta que el archipiélago se convirtió en un estado independiente en 1.964. La gente es amable y se esfuerza en comunicarse.

La parte más complicada es el tráfico. El hecho de conducir por la izquierda me resulta difícil de comprender cuando hablamos de unos territorios tan pequeños en el centro del Mediterráneo. Parece que sería más lógico que se adaptaran al entorno y cambiaran el sentido de circulación. El caso es que muchas de las calles son estrechas, hay coches aparcados por todas partes y cualquier obra provoca cambios que vuelven loco al GPS. Si se tiene tiempo de sobra, puede ser una buena idea arreglárselas con el transporte público.

Pincha en este enlace o en las fotos para acceder a una presentación de fotos del viaje.

jueves, 9 de febrero de 2017

Viernes 10 de Febrero, Sicilia, en el Trotaviernes


El viernes, Carmen y yo haremos una presentación de nuestra visión Sicilia, una isla con una enorme riqueza cultural y natural.

Los restos griegos impresionan por su tamaño, conservación y estética: Selinunte emociona con su grandeza y extensión. Agrigento es una muestra soberbia de poder y capacidad creativa, por no citar Segesta, el enorme teatro de Siracusa o el greco-romano de Taormina, con el telón de fondo del Etna.

Las ciudades están llenas de encanto. Palermo es una ciudad viva, auténtica, a la vez decadente y señorial, plagada de palacios y abigarradas iglesias. Merece la pena perderse voluntariamente por sus calles y bulliciosos mercados. Otras, como Castelmola, están emplazadas sobre laderas, donde parecen desafiar el paso del tiempo.

Noto, Ragusa, la isla Ortigia de Siracusa o Palazzolo Acreide, brillan con un barroco espectacular.

También la cultura romana dejó huella, con los extraordinarios mosaicos de la villa del Casale en Piazza Armerina.

En cuanto a la naturaleza y la montaña, la subida al Etna desde el Sur permite descubrir el volcán de cerca y caminar por el borde de varios conos durmientes, siempre y cuando los gases lo permitan. Por el lado Norte, cráteres encadenados, malpaíses entre la nieve y bosques de abedules crean bellos contrastes.

La enigmática Pantalica es una meseta rodeada por dos gargantas profundas donde se excavaron hasta cinco mil huecos en las paredes para necrópolis y vivienda.

Los acantilados de creta de la “Scala dei Turchi”, con su cegadora blancura son también un lugar para caminar y disfrutar sin prisas.

De todo lo anterior y mucho más, trataremos de hablar para transmitiros las sensaciones que provoca esta isla. El viernes 10 de febrero a las 8 de la tarde en el Centro Municipal "El Charro".

sábado, 19 de noviembre de 2016

Ruta del Emperador, recuerdo a Aurelio Delgado y Alberto Muñoz

La ruta del Emperador rememora el paso de Carlos V entre Tornavacas y Jarandilla, camino de su retiro definitivo en el monasterio de Yuste en 1556. Como el palacio de Yuste aún no estaba terminado, estuvo alojado un tiempo en el castillo de Jarandilla. El emperador se retiraba tras 38 años siendo César. El Sacro Imperio pasaría a su hermano Fernando y la corona española, a Felipe II. Su descanso duró poco, porque en 1558 fue picado por un mosquito que le transmitió el paludismo provocándole la muerte.

Al parecer, el tramo entre Tornavacas y Jarandilla lo hizo llevado en una silla que cargaban porteadores. El camino que siguió, probablemente no difería en mucho del que ahora está señalizado. Se trata de un recorrido que atraviesa robledales, sube collados, pasa junto a barrancos y desciende bruscamente hacia el Sur. Precioso, especialmente en esta época del año, que por cierto coincide con las fechas en que fue cargado entre los valles del Jerte y la Vera.

Algo que no mucha gente conoce, pero que es de justicia recordar es que este camino fue investigado, redescubierto y popularizado tras los trabajos que llevaron a cabo dos montañeros ilustres de Ávila, Aurelio Delgado y Alberto Muñoz. No estaría de más una mención al comienzo o final de un camino que se ha convertido en un clásico.

En este enlace puedes acceder a una colección de fotografías de la salida que hicimos hace unos días para recorrer la ruta.



miércoles, 2 de noviembre de 2016

13 de noviembre, salida "Otoño en la Sierra de Barco"

El día 13 de noviembre, Manolo García y yo organizamos la salida "Otoño en la Sierra de Barco", con el grupo de senderismo de Salamanca "La Facendera". Saldremos del pueblo de Cabezas Bajas y llegaremos a Navalguijo, pasando por Cabezas Altas y la Nava de Barco.

En este enlace puedes acceder a la HOJA INFORMATIVA, donde se indican las características de la ruta y en este otro enlace puedes acceder al BOLETÍN

Hoy jueves 10, aún quedan algunas plazas libres.

Aquí puedes ver unas fotos de hace exactamente un año. Espero que esté así el domingo.


 



lunes, 31 de octubre de 2016

Sierra del Zapatero, octubre 2016

La Sierra del Zapatero forma parte de las imágenes que tengo grabadas en la cabeza desde niño. El paseo del rastro está situado bajo el lienzo Sur de la muralla de Ávila y es un fantástico balcón. Desde El Grande, el primer punto de interés era, lógicamente, desafiar lo prohibido, así que nos subíamos sobre la barandilla para intentar ver a las monjas de clausura ocultas tras los muros del convento de Gracia. Luego venía el reto de pasar por lo más alto de las piedras sobre las que surge la muralla. Cuando llegábamos a los jardines, mirábamos "la sierra". Los grandes campos de cereales llegaban desde el río Chico hasta las elevaciones de las Parameras. La silueta familiar del Zapatero era el telón de fondo donde paraba la vista.

Con el tiempo, la llamada de la montaña nos llevó a patearla por todos lados: la escalada en las placas de Ulaca o Peña Negrilla, la subida a los riscos e incluso las ascensiones invernales al Zapatero y Peña Cabrera.



Ya hacía tiempo que no venía, así que este domingo planeamos un paseo desde Navaldrinal, con los colores del otoño empezando a apoderarse del paisaje. Además del lugar, la salida tenía el aliciente de juntarme con algunos de mis amigos abulenses.

El cálido tiempo de estos días finales de octubre nos acompañó, uniéndose a una visibilidad fuera de lo común, así que pudimos disfrutar del paisaje con una claridad poco acostumbrada.

Ascendimos el Zapatero, Peña Negrilla y Peña Cabrera, entramos por "la cueva" del Zapatero, nos las vimos con algunas vacas que confundían nuestra comida con la sal y terminamos bajando junto a la espectacular formación del Cuchillo.

Aquí puedes acceder a una colección de fotos de la salida.




Ulaca y Aunqueospese, octubre de 2016

Los últimos días de este mes de octubre están siendo especialmente cálidos. Este fin de semana ha sido verdaderamente primaveral, al menos en las cercanías de Ávila. El sábado tocó una vez más visitar el castro de Ulaca y el castillo de Aunqueospese.

Son lugares fascinantes; el castro presenta varias construcciones monumentales que llevan en pie desde el siglo III a.C. Murallas soberbias rodean una ciudad enorme, con un perímetro superior al de la muralla románica de la ciudad de Ávila. Además, su desocupación brusca, seguramente violenta y el hecho de que el cerro no se volviera a ocupar han dado lugar a que las bases de las viviendas, canteras y edificaciones sean fácilmente identificables. Aunque sea triste decirlo, creo que no es acertado que se permita que la gente suba sobre el altar o la sauna ritual. En mi opinión deberían de estar rodeados por una cuerda sujeta sobre maderas junto con carteles que informasen del perjuicio que se puede provocar si se sube a los monumentos y pidieran que no se pisotearan. El problema no es que suba una persona o un grupo pequeño, sino que suban miles de personas o grupos.

Uno de los motivos para volver a Ulaca era acompañar a las personas que están preparando otra marcha para la Facendera, que será el 4 de diciembre. En este enlace puedes acceder al boletín que elaboramos en aquella ocasión y un documento con información adicional.

Nos encontramos con Antonio, que fue vigilante de la zona arqueológica hace algunos años. Entonces nos facilitó el acceso al castro del Cabezo de Navasalgil y nos acompañó en la preparación de una salida que hicimos para la Facendera. Aunque ya no es guía, es un enamorado del lugar, conoce cada piedra y sube muy a menudo sólo por estar allí. Fue un auténtico placer volver a coincidir con él. ¡Qué lastima que no pueda seguir siendo vigilante cuando demuestra un interés y conocimiento tan altos! ¡Qué beneficio tan grande para la conservación de Ulaca sería poder volver a contar con él!

En cuanto al castillo de Aunqueospese, en Sotalvo, es de una belleza agreste. Situado en una posición prominente controlando los valles de Riofrío y Amblés, parece estar saliendo de la roca, que lo abraza fusionando la construcción con la naturaleza.

Una vez más, no me queda otro remedio que lamentar el abandono en el que se encuentra, muestra de lo cual son las pintadas que algunos descerebrados han seguido haciendo. La Junta de Castilla y León o los organismos que procedan deben adoptar medidas urgentes para proteger el magnífico monumento, otra auténtica joya de nuestro patrimonio cultural que se está perdiendo.

En este enlace puedes acceder a otro post donde van unos vídeos, que grabamos junto al molino inferior del río Picuezo, en Sotalvo, el año pasado, explicando la leyenda del castillo de Aunqueospese.




jueves, 20 de octubre de 2016

Luces de Berlín. Octubre 2016






Berlín es una ciudad plagada de atractivos. Es misión imposible describirlos todos, así que prefiero exponer unas simples trazas y pistas con mis impresiones. Tiene museos –especialmente los situados en la llamada “Isla de los Museos”- de fama y reconocimiento internacional (el conjunto es patrimonio de la humanidad). La arquitectura de sus renovados edificios sorprende en cada calle. Hay multitud de zonas verdes e inmensos parques, respetados por ciudadanos y gestores políticos. A pesar de su tamaño (3,5 millones de habitantes) es fácil de recorrer con el sistema público de transporte, fiable y eficiente. Se come bien, incluso muy bien, y a precios razonables.

Además, se celebran festivales, espectáculos y actividades de todo tipo. Carmen y yo hemos tenido la suerte de coincidir con la estrella del mes de octubre: la doceava edición del “Festival de las Luces”. Decenas de edificios emblemáticos se iluminan durante diez noches mediante proyectores. Artistas de todo el mundo exponen sus trabajos sobre los volúmenes de los inmumerables monumentos de la ciudad. En ciertos lugares, como la Puerta de Brandenburgo o la torre de la Televisión (365 m de altura), las proyecciones compiten para conseguir premios. La gente se echa a la calle, cámara en ristre.

El espectáculo nocturno se completa con la iluminación de otros lugares. En mi opinión, destaca el Sony Center en Postdamer Platz, una magnífica, y sorprendente obra de ingeniería.

El conjunto de los cinco museos de “Museumsinsel” justificaría por sí mismo una visita. Particularmente el “Museo de Pergamo” es increíble. En estos momentos está siendo reformado y el famoso altar de Pérgamo, una de las obras maestras de la escultura greco-romana, no se podrá ver hasta el año 2019. No obstante, sus fondos son tan espectaculares que en modo alguno es posible sentirse frustrado.

Se puede disfrutar de una de las espectaculares entradas de la muralla de Babilonia, del s. VI AC. Sus figuras de animales mitológicos sobre cerámica azul vidriada nos deja con la boca abierta, como la gran puerta del mercado de Mileto o los restos asirios.

Los otros museos complementan al de Pérgamo, particularmente el Neue, conocido por exponer el busto de Nefertiti.

A pesar de su antigüedad, podría decirse que Berlín es una ciudad nueva. El horror del régimen nazi llevó la guerra a la ciudad. Los bombardeos redujeron a escombros gran parte de su patrimonio, pero tras la destrucción, ambos bloques políticos se empeñaron en volver a darle el brillo que tuvo. Emociona visitar el centro expositivo “Topografía de los Horrores”, situado sobre solares utilizados por el regimen nazi. Los berlineses no ocultan su pasado; al contrario, lo afrontan y documentan con cifras y material gráfico. Recomiendo visitarlo.

La ciudad tiene otros lugares que recuerdan la crueldad y homenajean a las víctimas, como el gran monumento del holocausto.


Otro asunto que nos hace reflexionar y cuya historia conviene conocer, son los trazos del muro, que muchos de nosotros vimos caer en directo por la televisión hace tan sólo venticinco años. Buscamos los restos de la arquitectura oficialista del Este, pero por suerte hoy Berlín es una ciudad homogénea en su arquitectura, multicultural, reconciliada, moderna, con carácter y hermosa. Sólo las simpáticas figuras de los semáforos permanecen de la época de la separación.

Solo un pero… ¡hace un frío que pela!


Pincha aquí si quieres ver una colección de fotos de nuestra visita a Berlín.

Pirineo Navarro. Octubre 2016

El arranque de los Pirineos del Oeste, en Navarra, nos ofrece imponentes valles, grandes bosques, ondulaciones suaves y también paisajes espectaculares de alta montaña.


En esta ocasión visitamos la zona con una excursión organizada por el Grupo Universitario de Montaña. El pueblo de Urzainki, en pleno valle del Roncal nos serviría de base. Nos quedamos dos noches en el albergue "Armaia", bonito, razonablemente cómodo y con unas comidas ciertamente destacables.

El primer día ascendemos la Peña Ezkaurre, partiendo del puerto que une con Huesca y descendiendo por el lado contrario hasta Isaba, cerca del albergue. El bosque deja paso a un paisaje calcáreo. Una senda empinada nos va descubriendo poco a poco el amplio panorama. La cumbre, con un lado cortado a pico, es un balcón magnífico que nos tienta con un montón de posibilidades para conocer en el futuro.


El segundo día subimos al pico Ori, un clásico, el primer dos mil de los Pirineos comenzando por el Cantábrico. Tras un descenso por el hayedo-pinar de Irati, encontramos las nubes lamiendo las laderas. Ya contábamos con ver un mar de nubes, pero lo que nos esperaba en la cumbre dejaba atrás todas las expectativas. Un cúmulo de montañas, la mayoría del Pirineo de Huesca, sobresalían sobre las nubes dejándonos ver un paisaje realmente memorable.


Como no todo puede ser perfecto, lo malo del viaje fue el autocar-sauna, sin aire acondicionado y probablemente amortizado hace ya tiempo. Por lo demás, lo que tengo que decir es que... sin duda, volveremos.

Pincha aquí si quieres ver una colección de fotos del fin de semana.

lunes, 3 de octubre de 2016

Navamediana - Meapoco- Bohoyo

Seguimos con nuestra racha de excursiones duras. En esta ocasión ha sido la excursión lineal Navamediana - Meapoco - Bohoyo.



La velocidad con la que se deshilachaban las nubes sobre la sierra ya nos anunciaban lo que nos esperaba arriba. La garganta de Navamediana se sube bien, a pesar de sus mil metros de desnivel. La vista donde termina la tapia de piedra que viene de la cuerda de los Copetes (o lo que es lo mismo, en lo alto del Callejón de los Lobos) es increíble. De repente pasas de ver un paisaje amplio y redondeado a un caos de rocas, paredes, riscos, abismos y lagunas. Es uno de esos lugares que te suben la adrenalina, que te levantan el ánimo, como si se levantara de pronto un telón y nos ofreciera un paisaje dramático. Nada que envidiar a otros paisajes de Picos o Pirineos. La Galana, el Gütre, el mogote del Cervunal, la Hoya de las Berzas, la garganta del Pinar...



Si desde allí ya es una pasada, ¡qué decir cuando llegas al Meapoco! Cuatro de las Cinco Lagunas son visibles y el panorama se completa con la vista del Almanzor, las Canales Oscuras o la Sierra Llana.

La garganta de Bohoyo es bonita y variada, con sus circos glaciares laterales colgados, sus lanchas de piedra y abajo sus robledales, pero ... es larga como un día sin pan. Hace falta contar con cuatro horas para completar el descenso. El total de la salida han sido 28 km de longitud y 1400 m de desnivel acumulado.

Aquí puedes acceder a una presentación de fotos.

Azagaya, Covacha y Juraco. Sierra de Barco. 09-201


Una nueva travesía de altura. El Circo de Barco. Subimos desde Tornavacas y ascendemos Castilfrío, la Azagaya, la Covacha y el Juraco. De allí bajamos por la laguna Negra (o Cuadrada) y la de Barco para bajar hacia Puerto Castilla, donde habíamos dejado un coche. Larga y exigente, pero magnífica. Manolo nos reservaba la sorpresa de portear un par de botellas de cava para celebrar su cumpleaños. ¡Un auténtico lujo brindar en la Azagaya!

Aquí puedes acceder a una presentación de fotos de la salida.

Y aquí, el track.