miércoles, 17 de enero de 2024

El Hierro 6. Valverde - Tamaduste.

Roque de las Gaviotas

Como fin de fiesta hacemos un recorrido con fuerte descenso entre Valverde y Tamaduste, que -por su orientación- sólo debe hacerse si no hace calor.





Desde el mismo pueblo de Tamaduste seguimos el camino por la costa, que serpentea junto a escarpados y verticales acantilados. Las columnas basálticas ofrecen imágenes difíciles de olvidar. El terreno entre picón y rocas volcánicas sería muy difícil de caminar si no fuera por el camino, bien señalizado y fácil de seguir. En mi opinión, es un lugar imprescindible.











De regreso, nos damos un baño magnífico en la cala de Tamaduste que llaman “El Río” y volvemos andando hasta el aeropuerto ¿en qué otro lugar del mundo puede hacerse eso?

La isla del Hierro es asombrosa. Es cierto que todas las Canarias lo son, pero esta, que hemos conocido con la fantástica ayuda de Luis es una verdadera joya. Volveremos.


El Hierro 5. Pozo de las Calcosas – Mirador de la Peña.

Pozo de las Calcosas
Desde el pueblo de San Andrés descendemos en dirección Norte hacia el mítico árbol Garoé, donde los indígenas acumulaban agua, procedente sobre todo de la humedad de la niebla recuperada en las hojas. Recomiendo entrar al centro de interpretación para conocer su importancia histórica y natural.







Seguimos a Monacal. Un camino tradicional que da acceso a las huertas nos lleva hasta el pozo de las Calcosas. Es un antiguo poblado marinero alojado en una profunda depresión, en un entorno volcánico absolutamente onírico. Hay unas piscinas naturales con aguas tranquilas situadas sobre las coladas que se adentran en el mar.






De regreso, hacemos una pausa en el mirador de la Peña y en el Parador, obras de César Manrique.




jueves, 4 de enero de 2024

El Hierro 4. Sabinar - Arenas Blancas.

Salimos del pueblo de Sabinosa y ascendemos por la umbría al Mirador de Bascos, balcón a 650 m sobre el mar y el enorme semicírculo del valle del Golfo. 









Seguimos por el altiplano primero por bosquetes de pinos y más tarde hacia las famosas sabinas inclinadas por los vientos alisios, la imagen más conocida de la isla. 


Por la tarde, hacemos un recorrido lineal costero. Comenzamos en la playa de Arenas Blancas. En la punta de la Sal, las olas que llegan más alto dejan agua sobre la plataforma rocosa, que al evaporarse, se convierte en sal. 








El mar golpea con fuerza sobre los altos acantilados tallando una sucesión de arcos naturales y formas sorprendentes. Vemos el atardecer en el enorme arco de la Tosca




Aquí puedes enlazar con las otras entradas del blog correspondientes a este viaje:

1 El Golfo.