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martes, 1 de julio de 2014

Una reforma fiscal injusta y que no creará empleo

El anteproyecto de "reforma fiscal" recientemente presentado por el Gobierno no es una reforma integral, sino una bajada de tipos que favorece especialmente a quienes más tienen, es electoralista y no servirá para corregir desigualdades ni para crear empleo. Ya lo indicaba en el anterior post

Lo que ahora quiero poner de manifiesto es que ese es también el punto de vista de Intermón-Oxfam. Los más pobres no tendrán ningún beneficio, pero además serán los principales perjudicados por los recortes que tendrá que haber en políticas sociales. Las rentas medias seguirán soportando el mayor esfuerzo recaudatorio y los más ricos tendrán los mayores beneficios, tanto en la caída de su IRPF como en la rebaja de los beneficios de capital.
La llamada reforma no aporta nada para intentar evitar el fraude fiscal, pero sabemos que el dinero defraudado en impuestos permitiría cubrir todo el gasto sanitario en España

Como dice este video, Hacienda... no somos todos


Estos son los diez cambios que consideran necesarios para una REFORMA FISCAL JUSTA
1.- La política fiscal debe combatir la desigualdad al margen de intereses partidistas, contribuyendo a una sociedad más justa y equitativa.
2.- Hay que recaudar lo suficiente para financiar un modelo social que garantice servicios públicos de calidad e igualdad de oportunidades.
3.- Se debe aplicar "tolerancia cero" al fraude fiscal, incluyendo medidas que pongan freno a la impunidad de los evasores.
4.- Los privilegios y la opacidad de los paraísos fiscales deben desaparecer.
5.- Recaudar más no puede suponer aumentar el esfuerzo fiscal de las clases medias y los más pobres. Quien más tiene, ha de contribuir más.
6.- Todos, empresas e individuos, deben tributar en función de su capacidad y de su actividad económica real, sin privilegios, ni excepciones.
7.- Las grandes fortunas y las rentas del capital tienen que contribuir en mayor medida, para reducir la presión sobre los salarios y el consumo.
8.- El sistema tributario tiene que ser progresivo y equitativo en su conjunto sin medidas que favorezcan los intereses de unos pocos.
9.- Los beneficios fiscales deben ser excepcionales y solo deben aplicarse, si permiten crear valor real y duradero (como la creación de nuevos empleos de calidad).
10.- Una buena política tributaria requiere un debate público abierto, transparente y con participación ciudadana.

En este video, un empresario da su opinión sobre los privilegios para los más ricos y la falacia de que son ellos quienes crean empleo.
Alguna frase del video:

- "Cuando las mayores desgravaciones fiscales y los porcentajes impositivos más bajos beneficias a los ricos, todo en nombre de la creación de empleo, lo único que ocurre es que los ricos se hacen mas ricos”

-“Si fuese verdad que cuanto más bajos fuesen los impuestos de los más ricos y más riqueza tuviesen, crearían más empleo, hoy en día estaríamos ahogados en ofertas de trabajo”


martes, 24 de junio de 2014

La "reforma fiscal"

El gobierno acaba de hacer pública su "Reforma Fiscal". Estoy totalmente convencido de la necesidad de que todos paguemos impuestos de una forma progresiva y en la cantidad necesaria para afrontar de forma solidaria los gastos de la Sociedad (y en este aspecto cuanto menos fronteras haya, mejor). Quienes no pagan sus impuestos, igual que quien evade a paraísos fiscales son ladrones y sinvergüenzas que nos están robando a quienes si los pagamos.

No soy en absoluto un experto fiscal, así que para saber de qué va la supuesta "reforma fiscal" tengo que leer artículos de quienes si lo son. Lo que sigue es un resumen de un artículo de un catedrático de Hacienda al que puedes acceder en este enlace.

La reforma del IRPF es todo lo contrario de progresiva: reduce mucho más los impuestos de las rentas altas y las rentas del capital que los de las rentas bajas. Las intermedias (la mayoría) quedan igual. Mantiene impuestos inferiores para los rendimientos del capital que para los del trabajo. En definitiva, favorece a quienes más tienen.


Con esta reforma el estado dejará de recaudar 9000 millones. Si el Gobierno ya tenía que reducir el déficit en 30.000 millones, ahora pasarán a ser 39.000. ¿Cómo se conseguirá? Pues si hay menos ingresos la única solución será disminuir los gastos, es decir, recortes en servicios (educación, sanidad o gastos sociales), más necesidad de gastos privados para compensarlo y reducción del consumo. Otra forma de encontrar dinero puede ser vender las pocas empresas públicas que queden. Pan para hoy y hambre para mañana.

La reforma obliga a tributar en las indemnizaciones por despido, lo que puede ser adecuado en despidos millonarios, pero no parece que éstos sean mayoría en España. Favorece a discapacitados y familias numerosas, pero sin distinguir si son ricos o pobres. Lo lógico sería desarrollar la Ley de Dependencia y luchar contra la pobreza en lugar de reducir ingresos en el IRPF favoreciendo a los más ricos.

Las empresas estarán contentas porque el impuesto de sociedades también se reduce ¿alguien cree que esto servirá para aumentar el empleo? ¿o irá directamente a beneficios? La banca mantiene su tipo impositivo, pero en contra de lo que quieren vender, al parecer también es una pirueta legal diseñada para beneficiarles (en este artículo se explica).

La reforma no adopta ninguna medida contra el fraude, a pesar de haber proclamado su prioridad.

Una auténtica reforma debería diseñar un impuesto progresivo, sin la maraña de deducciones y regímenes especiales de imposible control. Cuanto más sencilla, más difícil sería el uso de la “ingeniería financiera” tan de moda entre las grandes empresas y los más ricos para no pagar impuestos. El uso de los paraísos fiscales debería ser frontalmente atacado.

“A modo de conclusión. El impuesto no mejora la eficiencia, ni la equidad, ni estimula el crecimiento, ni favorece la corrección del déficit. En realidad es poco más que una transferencia de bienestar de los beneficiarios del gasto público (rentas medias bajas y bajas) a los que pagan impuestos (rentas medias altas y altas). En algún momento la sociedad debe decidir si esto es lo que quiere.”