martes, 10 de abril de 2018

Gredos, primavera blanca (2018-04)

La última parte del invierno y el comienzo de la primavera nos están ofreciendo unas imágenes de la sierra espectaculares. El Circo de Gredos está blanco como en nuestros mejores recuerdos.


La mañana no parecía que fuera a dejarnos siquiera comenzar a andar, pero "la fortuna ayuda a los audaces", así que comenzamos a caminar desde la Plataforma entre nubes, con hielo barrido por el viento. Al llegar a los Barrerones ya estaba mejorando el día, y al coronarlos, se nos ofreció el Circo con una belleza pasmosa.



Lástima que las temperaturas hayan sido un poco elevadas (lo normal para la época) y las pendientes estaban inestables. De hecho, el día anterior había habido una avalancha que arrastró a varias personas, sin consecuencias, según nos dijeron.

Dadas las circunstancias, optamos por subir desde la Laguna al Morezón. En la cumbre, nuevamente se cerró la ventana de buen tiempo. Un magnífico paseo invernal.








jueves, 5 de abril de 2018

Monumentos protohistóricos de Badajoz (2018-03)

En los últimos años se están sucediendo los hallazgos y excavaciones arqueológicas en Extremadura. En un viaje anterior ya habíamos visitado algunos de los dólmenes de la provincia de Cáceres, con especial mención al magnífico de Lácara y los de Valencia de Alcántara. Ahora, hemos querido conocer los de la provincia de Badajoz.

Tras una parada en el dolmen de la Lapita, cerca de Barcarrota, continuamos hasta Jerez de los Caballeros. En la oficina de turismo pedimos las llaves para visitar el del Toriñuelo. Se trata de un gran monumento funerario del calcolítico (edad del cobre). Su túmulo tiene 48 m de diámetro. Se accede a la cámara funeraria por un corredor de 25 m. La cámara, casi circular, con 3,8 m de diámetro, conserva 12 ortostatos y está cubierta por una falsa cúpula. Junto a su entrada apareció una estela grabada con un personaje adornado con collares, diadema y cinturón que se conserva en el Museo Arqueológico Nacional.

A pesar de estar reconstruido, es emotivo poder entrar dentro del recinto por el largo corredor y ver con todo lujo de detalles los grabados con forma de soles, serpentiformes  y puntos alineados que se conservan en tres de sus ortostatos (en el reportaje fotográfico podéis ver más imágenes)



No menos interesante es el monumento funerario de Huerta Montero, en Almendralejo, construido en la primera mitad del tercer milenio a.C. Como el anterior es un dolmen tipo "tholos" está consolidado e integrado en un edificio que lo protege, sin las lajas de cobertura ni la cúpula. Una peculiaridad es que está construido en el subsuelo, de forma que la falsa cúpula y túmulo era lo único que sobresalía del terreno. Lógicamente, el corredor de entrada está inclinado. Se ha documentado su uso durante más de 1000 años y se encontraron restos de 115 personas en su interior.

Otra originalidad es que en su construcción se utilizó tapial y que se dispuso con una orientación tal que el sol penetra al fondo de la cámara el día del solsticio de invierno.



Pero la visita que esperábamos con mayor ansiedad era el complejo de Cancho Roano, cerca de Zalamea de la Serena, el conjunto tartésico mejor conservado en la península ibérica hasta la fecha (a falta de que concluyan los estudios arqueológicos que están casi empezando en el increíble palacio del Turuñuelo, cerca de Guareña).

El palacio-santuario se construyó en el siglo VI a.C., se reformó varias veces y es de una gran complejidad. Como en el Turuñuelo, su dramático fin fue provocado, siguiendo algún tipo de rito religioso, lo que ha ayudado a obtener una gran cantidad de información. Recomiendo que lo investiguéis en internet antes de ir a visitarlo. Este video da una información fácil de entender  sobre el gran complejo, sus hallazgos y quiénes lo habitaron.



El tercer complejo tartésico existente en Badajoz es La Mata (en Campanario). Se trata también de un gran edificio aislado y con foso perimetral aunque no tan monumental como Cancho Roano y sin un espacio de culto tan marcado. Al parecer tuvo un carácter más dirigido al aprovechamiento agrícola, ganadero y forestal.

Cerca de allí, en un emplazamiento preciosos sobre una ladera dominada por un castillo, se encuentra el pueblo de Magacela. En el cresterío próximo al castillo hay pinturas rupestres y en la vega, un magnífico dolmen, varios de cuyos ortostatos también están grabados.




Pincha aquí para ver una colección con más imágenes.


Elvas (2018-03)

Al lado de Badajoz, nada más cruzar la invisible frontera, nos encontramos con la preciosa ciudad de Elvas, patrimonio de la humanidad, y con sobradas razones para ser reconocida como tal.

La ciudad destaca por sus fortificaciones que, especialmente desde el siglo XVII, fueron desarrollándose y utilizándose en diferentes guerras contra España. La inexpugnable ciudad amurallada cuenta con baluartes y formas arquitectónicas con forma de estrella diseñadas para la defensa a lo largo de todo su perímetro. En el exterior del recinto amurallado hay además tres fortines y dos potentes fuertes, diseñados como imagen a escala de la propia ciudad.


La ciudad ocupa una colina con vistas al valle del Guadiana; los dos cerros que la flanquean están ocupados por los fuertes de Santa Luzia y de Nosa Senhora de Graça. Las vistas desde las fortificaciones son magníficas.

Además, la concentración de iglesias, museos y otros edificios históricos es sorprendente. Tras la catedral se esconde una capilla especialmente interesante, la del antiguo convento das Freiras de São Domingos. Está una placita tras la catedral, dominada por el pelourinho o picota. Las paredes, bóvedas y cúpula de la pequeña iglesia de planta circular están cubiertas por azulejos y las columnas pintadas de forma exhuberante. Se puede subir al mirador al lado de la cúpula octogonal, dando vistas a toda la ciudad.

Es también sorprendente el enorme acueducto de Amoreira, levantado entre los siglos XVI y XVII.





Pero a pesar de su gran interés en general, lo que más me ha impresionado de la ciudad han sido las calles situadas tras la antigua cerca islámica. Las calles estrechas y tortuosas con casas pintadas de blanco y ocre. El cuidado que han puesto algunos vecinos por embellecer las fachadas, el empedrado e incluso la estética de la decadencia que se aprecia en algunos edificios militares abandonados.



Nosotros nos alojamos en el Hotel Santa Luzia, que en su día fue la primera "pousada" portuguesa (equivalente a un parador). Supongo que en fechas más turísticas será caro, pero nosotros tuvimos la suerte de coger un buen precio. Un lugar muy bonito con un desayuno fastuoso, que me atrevo a recomendar si cuadra.

El único "pero" que le pongo a Elvas es la excesiva presencia de coches. Para entrar por alguna de las puertas de la ciudad fortificada hay que competir por el espacio con cierto riesgo. Espero que lo solucionen.

Pincha aquí para ver una colección de fotos de la ciudad de Elvas.


miércoles, 4 de abril de 2018

Los Barruecos de Cáceres (2018-03)

El paraje natural de los Barruecos es un lugar de gran interés. Está situado en las proximidades de la ciudad de Cáceres. El paisaje está dominado por bolos graníticos erosionados con formas redondeadas. Muchos de ellos presentan alveolos y huecos que les dan un aspecto casi misterioso. Esta primavera, el amarillo de las flores, el verde de los campos y los reflejos del agua en las charcas y represas lo hacían especialmente bonito.










El paisaje tiene personalidad, pero además hay una población importante de cigüeñas, acostumbradas al paso de los humanos, que anidan en las rocas. Se observan con facilidad otras aves relacionadas con el medio acuático como los ánades, espátulas, patos cuchara o somormujos.

También vimos galápagos en gran número y un nutria.

En el entorno hay varias rocas con pinturas rupestres y algunas grabadas, además de huellas de la presencia romana y posterior en algunas tumbas excavadas en roca.

El museo Vostell está ubicado en el antiguo lavadero de lanas del siglo XVIII de la charca del Barrueco de Abajo. Los reflejos en el agua de los berrocales, los campos e incluso el edificio del museo, visto sobre la presa, dan oportunidades para tomar buenas fotos.

A pesar de la aglomeración de gente de esta semana Santa, merece la pena conocerse. Además, en el momento en que nos separamos un poco de las charcas, encontramos a poca gente caminado y hay muchos lugares para explorar sin prisas.


domingo, 18 de marzo de 2018

Praga (2018-03)

La capital de la joven República checa es una de las más hermosas ciudades europeas. Es un placer caminar por sus calles, llenas de monumentos y edificios con variados estilos arquitectónicos. Los barrios de Malá Strana y la ciudad vieja invitan a perderse; cada calle, cada rincón e incluso cada fachada tienen detalles para disfrutar sin prisas.


En esta ocasión viajábamos un grupo de seis amigos y decidimos hacer un par de visitas guiadas en castellano, una de ellas al Castillo y al barrio de Malá Strana y otra a la Ciudad Vieja. Las hicimos con "Free Tour" y guiados por el salmantino-sevillano Pablo. Quedamos muy satisfechos con ambas visitas. Es una forma fácil de ir directamente a los lugares de mayor interés, comprender su significado, evolución histórica, datos y curiosidades de una forma amena.


El castillo es la ineludible primera cita. Más que un castillo es un recinto de palacios, fortificaciones, iglesias y otros edificios que desde hace siglos ha sido ocupado por los dirigentes políticos. Su tamaño es inmenso, tanto como que es el mayor existente en el mundo. En su interior, se alza la catedral gótica, a la que sólo se puede acceder durante los horarios de apertura de la gran ciudadela.

Malá Strana y la Ciudad Vieja están separados por el río Moldava y comunicados por varios puentes; el más importante, el de Carlos IV, construido en el s. XIV. El núcleo histórico es fácil de recorrer caminando. Las torres, con sus característicos tejados inclinados, dotados de pináculos y esferas doradas, se suceden. Por todas partes se ven palacios, casas señoriales, iglesias decoradas con un barroco abrumador, plazas, teatros y edificios de interés. El famoso reloj astronómico estaba siendo reparado, por lo que desafortunadamente no pudimos verlo en funcionamiento. Mientras acaban el mantenimiento, han instalado en la torre del ayuntamiento una pantalla que lo reproduce.


Mención aparte merece el antiguo barrio judío, con sus seis sinagogas históricas y el imponente cementerio. En una de las sinagogas las paredes interiores tienen escritos los nombres de los cerca de 80.000 judíos checos asesinados durante la ocupación nazi.

El modernismo también ha dejado su marca de identidad en numerosos edificios, que se pueden encontrar tanto en la ciudad vieja como en la nueva.


Una visita a Praga es una buena oportunidad para asistir a alguno de los muchos conciertos que se organizan cada día en decenas de lugares históricos. También se pueden visitar varios edificios históricos como el Clementinum, donde se efectuaron observaciones astronómicas históricas y desde cuya torre hay unas vistas fantásticas de la ciudad.

Otro asunto es el gastronómico. Hemos disfrutado de buena comida por precios muy razonables. Todo está rico: el pato asado, el codillo asado, las klobási (salchichas a la parrilla), los dumplings (rodajas de una masa hecha con trigo o patata, hervida en agua), el goulash en hogaza de pan (es un plato húngaro importado a Chequia que se sirve en el interior de un pan al que se ha retirado la miga) o la carne de cerdo asada con col agridulce.

Tema aparte es la cerveza, una auténtica bebida nacional, famosa y por muchos motivos. En cada pub es de una forma, más o menos turbia, con matices de espuma, olor o sabor y siempre bien tirada. En muchos lugares tienen los tanques a la vista. El precio anima a probarla.

Pincha aquí si quieres ver una colección de fotos del viaje.

martes, 27 de febrero de 2018

Mallorca. Camino costero del Archiduque. 2018-01

Esta entrada debería haber aparecido antes, pues es la puse en el mes de enero, pero por misterios de la técnica, aunque estaba, no se veía en el blog si no se iba directamente, así que he decidido publicarla nuevamente.
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El segundo día de nuestra estancia recorremos un camino que actualmente está cerrado. El archiduque Luis Salvador de Austria fue un personaje extravagante y polifacético. Su vida da para mucho; recomiendo que investiguéis sobre él, por ejemplo en Wikipedia o en este artículo. Seguro que cuando lo leáis querréis saber más, como a nosotros nos ha pasado.



El caso es que además del archiconocido camino que sale de Valldemossa y recorre la parte alta de la sierra, también mandó construir otro por la costa en las proximidades de uno de sus palacios. El camino se toma junto a un hotel situado en la carretera entre Deiá y Valldemossa, pasa por miradores espectaculares y baja hasta el mar en las casas del pueblo marinero de S'Estaca. Desde allí, también tuvo la ocurrencia de construir un camino junto al mar, del cual no quedan más que las pocas ruinas con las que no ha podido aún la erosión marina. Aquí no queda más remedio que pasar por las piedras, algunas por cierto preciosas.



El paso junto al mar termina en la península de la Foradada, una curiosa formación geológica. Finalizamos el día en el mirador del palacio de Son Marroig, donde contemplamos una fantástica puesta de sol antes de regresar en autoestop. Es una excursión preciosa, con caminos tallados, miradores a cual más hermoso, terrazas con pinos, encinas y otra vegetación mediterránea, paisajes con interés geológico y la guinda de la puesta de sol. Nos salieron 14,4 km con 670 m de desnivel ascendente y 730 m descendente.

Pincha aquí para acceder a una colección de fotos de la excursión.

lunes, 26 de febrero de 2018

Mogota del Cervunal, 2018-02

La cumbre redondeada de la Mogota del Cervunal (o Cabeza Nevada) nos ofrece una de las más completas vistas del macizo central de Gredos. Siempre merece la pena subir a este increíble mirador, pero especialmente en invierno.

Salimos temprano desde la plataforma y subimos por la canal situada a la izquierda del pico, visto desde el Gargantón. No es la vía normal, pero es más espectacular, con una buena rampa final y un corto tramo de cresteo en un ambiente alpino inigualable. Durante la subida nos van acompañando las imágenes cambiantes de Risco Negro, Cerro de los Huertos, Risco Moreno, Ameal y Galana. El premio al llegar a la cuerda es una explosión de belleza, con Cinco Lagunas, la Hoya de las Berzas, el Gutre... La vista del conjunto de riscos y cuchillares se amplía por momentos hasta llegar a la apoteosis de la cumbre. En ningún otro pico podemos ver simultánemente el Almanzor, el Circo hasta los Hermanitos, el Casquerazo y a la vez Cinco Lagunas y la Garganta del Pinar.


Había otra razón por la que estaba deseando hacer una vez más la travesía entre la plataforma y Navalperal: la presencia de algunos de mis amigos de Ávila, con los que coincido menos de lo que quisiera, aparte de mis amigos habituales de Salamanca, claro está.

A primera hora la nieve estaba muy dura, pero a lo largo del día, a pesar de las bajas temperaturas anunciadas, el día estuvo completamente despejado y sin apenas viento, así que nos tocó pasar calor. En el descenso, el tramo final antes de llegar a los Praos del Novillero tiene bastantes piornos y la costra de la nieve no aguantaba siempre el peso del cuerpo, así que hubo que caminar con precaución.

Hay poca nieve en Gredos. Para esta semana se anuncian nevadas copiosas; esperemos que se cumplan los pronósticos.



domingo, 11 de febrero de 2018

Morezón. 2018-02

Cuando las ganas de pisar nieve nos pueden, parece que nada nos para, ni siquiera un virus puñetero. El caso es que nos acercamos al Morezón, como tantas otras veces. A pesar de lo que pudiera parecer viendo la sierra desde lejos, no hay mucha nieve acumulada. Por la mañana pisamos algo de hielo, pero pronto la nieve -aún sin transformar- dejaría que atravesáramos su costra frágil. Además los temporales han formado ventisqueros donde es natural hundirse.


Como siempre, el paseo compensa. El hielo pegado a las paredes del Circo aumentaba más aún la espectacularidad. La salida se completa a las mil maravillas si bajamos por el puerto de Candeleda y sus vistas sobre la parte posterior del cuchillar de Cerraillos, Casquerazo e incluso el Almanzor.


viernes, 9 de febrero de 2018

Mallorca. Restos arqueológicos y cueva de Artá. 2018-01

Las previsiones meteorológicas se cumplieron y los dos últimos días de nuestra estancia estuvieron pasados por agua. Contábamos con ello y aprovechamos para nuestras visitas culturales.

La ciudad romana de Pollentia y su museo, situados en Alcudia, están en plenos trabajos de excavación. Aparte de las bases de templos, el foro y varias viviendas, el pequeño teatro es lo más llamativo. Tendremos que volver dentro de unos años para comprobar qué han sacado a la luz.

El poblado talayótico de ses Païsses es uno de los mayores y mejor conservados de la isla. El recinto dispone de murallas ciclópeas, con una puerta bien conservada y varias construcciones internas, muchas aún sin excavar (están en ello). Su visita merece realmente la pena para quienes estamos interesados por la arqueología. Mejor asegurarse de los horarios llamando por teléfono para evitar sorpresas, porque el recinto está vallado y su página web no está actualizada.


El poblado de S'Heretat tiene un magnífico talayot central, llamado el Claper des Gegants, donde se pueden ver los extremos del corredor subterráneo de acceso.

L'Hospitalet Vell destaca por disponer de un edificio rectangular de construcción ciclópea construido con un estilo diferente de los talayots; una de sus interpretaciones es que tiene relación con la presencia de tropas mercenarias en el siglo III a.C. También dispone de dos talayots, uno de ellos en muy buen estado de conservación. El edificio conserva parte de su cubierta de losas radiales apoyadas sobre el perímetro y la gran columna central. Además hay un campo de navetas del segundo milenio a. C. y otras construcciones.


Capocorb Vell fue un poblado muy importante y extenso. Se pueden ver cinco talaiots soberbios y multitud de viviendas. Como en los anteriores, nos asombramos del tamaño de las piedras y del grosor de las paredes, que no parecen necesarias para usos exclusivos de viviendas normales.

Las cuevas de Artá nos quedaban muy cerca, así que decidimos visitarlas. Disfrutamos del verdadero lujo que supone hacer una visita particular, pues estábamos sólo el guía y cuatro personas. En contra de lo que pudiera parecer lógico, estuvimos bastante más tiempo que el habitual, pues el guía no tuvo ningún inconveniente en explicarnos con todo lujo de detalles su interior y comentar cuanto se nos ocurrió. La cueva es espléndida y las condiciones en las que hicimos la visita, inolvidables.


Por la noche, antes de regresar al hotel, decidimos visitar Pollença, pero nos pilló por el camino una tormenta brutal con viento, granizo y lluvia torrencial. La carretera era de esas tan bonitas, con vallas de piedra a los lados, estrecha y con vegetación sobresaliendo... en fin, horrorosa y peligrosa en esas circunstancias. Obviamente dimos la vuelta cuando pudimos e hicimos la visita al día siguiente.

En cuanto a los pueblos, Capdepera es interesante, con un castillo que acapara gran parte del cerro y domina el paisaje. Santanyi es una ciudad bonita y peculiar, con multitud de galerías de arte y tiendas (caras). En nuestra próxima vida, si somos millonarios, iremos a pasar una temporada. Alcudia tiene unas murallas medievales espectaculares y su casco antiguo está muy rehabilitado; supongo que en verano estará a rebosar de gente. Pollença, sin tener construcciones tan espectaculares, nos pareció más auténtico, con gente por las calles, tiendas y vida propia más ajena al turismo.

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Mallorca. Cova Bruixes y torrente de Moritx. 2018-01


Comenzamos en la entrada de la finca pública Mortitx, situada al noreste de la isla. Tras pasar por viñedos y olivares el sendero avanza como puede entre rocas calizas, pináculos, torrenteras y carrizos. En ciertos aspectos el terreno cambiante me sigue recordando a Picos de Europa.

La costa se hace de rogar, pero al fin la alcanzamos en la caleta d'Ariant. Allí, Carmen se atreve con el primer baño de la temporada, vigilados por un cabo que aloja la espectacular cova de les Bruixes. No es de extrañar que en verano la costa esté llena de barcos. El paisaje sobre los acantilados es agreste y fuera de lo común. 


Continuamos trepando para ver las cuevas desde diferentes perspectivas y recorriendo el borde de los precipicios antes de afrontar el paso hacia el torrente de Mortitx. En ciertos tramos, sobre todo en la subida, los carrizos están muy altos e impiden ver dónde se colocan los pies, lo que tuvo consecuencia en un buen golpe que Carmen se dio contra una piedra, desafortunadamente, sobre otro golpe anterior. 


Llegamos al barranco, cuya subida afrontamos con cierto retraso sobre el tiempo previsto. Hay algunos pasos que presentan cierta dificultad y que no se deben intentar si el terreno está mojado (hacerlo con lluvia fuerte sería temerario). 

Al fin, ya de noche, completamos el recorrido, que objetivamente es muy variado, entretenido y hermoso. Nos salen 12,5 km de longitud y 650 m de desnivel. 

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Mallorca. Puig Tomir. 2018-01

La ascensión al Puig Tomir es una de las rutas de senderismo más recomendables de la isla.

Comenzamos cerca de Lluc, accediendo por las fincas públicas  de Menut y Binifaldó. Tras pasar por un precioso bosque (Tramuntana 100%), plagado de plataformas de antiguas carboneras, el sendero trepa hacia el pico. Ganada la cuerda las vistas son extraordinarias, en mi opinión mejores que las del camino alto del Archiduque. Las bahías de Pollença y Alcudia, las numerosas sierras que rompen en acantilados agrestes, los cabos como los de Formentor, Menorca y Ferrutx, los grandes espacios por todas partes. Un mirador espléndido.



Próximo a la cumbre vemos un magnífico poco de nieve que aprovecha la morfología del terreno y la refuerza con un gran muro.

Descendemos hacia el lado contrario, por Alcanella, rodeando el pico y pasando por pasajes muy variados, con vegetación mediterránea, acantilados, valles preciosos y paisajes de montaña calcárea como si estuviéramos en Picos de Europa. Ya sea por lo que nos entretuvimos disfrutando de la belleza del paisaje o porque nos lo tomamos con calma, el caso es que se nos hizo de noche. Salieron 17 km de longitud y 1000 m de desnivel.


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