jueves, 26 de julio de 2018

Pelay, Racón, Canarellos y Fraucata. Otras fajas en Ordesa. 2018-07


Las fajas de Ordesa son caminos que parecen imposibles cuando se ven desde abajo. Son recorridos que atraviesan a lo largo las paredes verticales que limitan los valles. En contra de lo aparente lo hacen sin apenas dificultad.


Su origen está en el hecho de que los estratos horizontales que forman las paredes no tienen una dureza homogénea. Los más duros permanecen como soportes y cornisas, mientras que los más blandos quedan como taludes en los que en ocasiones se desarrolla el bosque (como en la Faja de Pelay) y en otras, su anchura permite la existencia de senderos en la parte más próxima a las paredes (Faja de las Flores).

Cada vez que paseamos por Ordesa nos gusta recorrer las fajas. Caminar junto a los abismos por caminos sencillos es una sensación inigualable. Es como ir descubriendo cada pocos pasos una exposición de paisajes a cual más bello.

Para alcanzar la faja de Pelay la bien trazada senda de los Cazadores nos lleva por el hayedo-abetal hasta ganar el magnífico mirador de Calcilarruego. Si se sube pronto, el musgo, la humedad, el frescor de la mañana y el canto de los pájaros nos hacen disfrutar del ascenso.


El espectáculo tanto en el mirador como en cualquier lugar de la faja de Pelay es gratificante. Desde lo más grandioso a lo más pequeño todo es magnífico. Los picos de Otal y Tendeñera al fondo del valle, el soberbio Tozal de Mallo, el Gallinero y la Fraucata enmarcando la gran cascada de Cotatuero, las flores, destacando los rododendros en su apogeo, el bosque o los abismos a nuestros pies.


La faja nos deja en el circo de Soaso ante una espectacular Cola de Caballo. Será una constante en estos días; las lluvias de días anteriores y el deshielo ofrecen caídas de agua por todas partes. Las cascadas más conocidas rugen como nunca y presentan imágenes de abundancia que nos hacen pensar en Islandia.






La faja de las Flores es quizás la más espectacular de cuantas existen en Ordesa. La recorremos ascendiendo por las clavijas del circo de la Fraucata.  En este enlace puedes acceder a un post anterior sobre la ascensión al Tozal y el recorrido por esta faja.

Racón y Canarellos son dos fajas intermedias que recorren las paredes del Gallinero y la Fraucata. Son caminos sencillos, con aproximaciones cortas, y que también tienen gran belleza. Las vistas de la cascada de Cotatuero desde Racón son las mejores posibles, enmarcada por el bosque y las enormes paredes verticales.



Aún hicimos, en gran parte, otra faja más, la de la Fraucata, rodeando el pico Tobacor. Se trata de un recorrido que se hace sin gran dificultad desde el refugio de Góriz y que completa la vista del valle por el lado contrario a la faja de Pelay. No tiene la morfología de las otras fajas, pues en este caso no hay paredes sobre nosotros; el recorrido –muy poco transitado- transcurre por el final de la falda de la montaña y recorre el borde del abismo que forman los enormes contrafuertes de la Fraucata.




En este enlace puedes acceder a una presentación de fotos de los recorridos por la Senda de Cazadores-Faja de Pelay, Fajas de Canarellos y Racón y algunas cascadas del valle.


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