martes, 20 de septiembre de 2016

Perro que Fuma, Riscos del Francés y Casquerazo. Septiembre 2016

El domingo 18 de septiembre hicimos una salida a Gredos verdaderamente original. Nuestro amigo Jose había venido desde Ávila sólo para acompañarnos hasta el Morezón y la portilla de las Hoyuelas. Un detallazo teniendo en cuenta que el sábado había estado de barrancos por el Sur de la sierra.

En el Cuchillar de Cerraíllos hicimos la primera actividad especial: la subida sobre la Ventana. Lola, Manolo y yo habíamos estado allí la última vez que hicimos la integral del Circo, pero Carmen no lo conocía tan de cerca. El balcón que forman las piedras encajadas es espectacular.

Poco más adelante, llegó la segunda actividad: el paso por la grieta bajo los Hermanitos, un lugar muy poco conocido, incluso entre la gente habitual de la zona y los escaladores. Una pequeña trepada nos deja a los pies de la cara Noreste del segundo Hermanito, para ver de cerca sus rotundos techos y desplomes.

Tras descender la placa, giramos hacia el Sur, llegamos a la portilla de los Hermanitos y remontamos bajo la pared del Perro Que Fuma. Dejamos pasar un buen rato viendo cómo una cordada escala la vía normal del Segundo Hermanito. Por cierto, en lugar de hacerlo en dos largos -como toda la vida se ha hecho- están subiendo en uno sólo. La consecuencia lógica es que la cuerda le roza un montón al primero, al tener que pasar por el desplome, y no le queda más remedio que montar la reunión antes de llegar a los seguros de la cumbre (bueno, supongo que seguirán estando). Me quedé con ganas de ver cómo salían del rápel superior; tengo un recuerdo especial de la última vez que estuve allí y es una salida aérea y que requiere confianza como pocas.

Después de comer, acometemos otra de las actividades "especiales" del día. Trepamos por la cara Sur hacia el Perro. Llevábamos una cuerda de 30 m para salir de apuros y algo de material, y lo utilizamos para colocarnos con seguridad suficiente en la base del diedro-chimenea en el que se apoyan las piedras de la cumbre. Obviamente no pasamos de allí: son palabras mayores para esta ocasión. También ahora recuerdo el rápel que hicimos Jose y yo tras escalarlo hace... tropecientos años.

Nos entretenemos más de la cuenta, con la magnífica disculpa de hacer las cosas razonablemente seguras, así que Carmen ya nos está aguardando ya en la base, donde comienzan los primeros pasos complicados.

Seguimos caminando por el lado Sur para alcanzar la portilla de Cobos y de allí, los riscos del Francés, precioso mirador sobre la enorme planicie del Sur, la Peña de Chilla, los Hermanitos (por su cara menos vista), los enormes contrafuertes del Casquerazo y el Cuchillar. Seguimos camino de la Portilla de los Machos y nos desviamos hacia la cumbre del Casquerazo. Se trata de pico "imprescindible", con una de las vistas más espectaculares sobre el conjunto del Circo. Es realmente recomendable.

El duro descenso hacia la laguna y la subida de los Barrerones nos deja en el Canto del Rayo cuando ya es de noche. El cielo está espectacular, despejado y limpio. Las estrellas forman un decorado que nos incita a parar, apagar la linterna y contemplarlo unos momentos. En el descenso, la salida de la luna llena pone el broche de oro a la jornada. Estamos cansados, pero satisfechos; ha sido un día extraordinario. Nuestros amigos de Salamanca que ya han regresado de su jornada por la Galana y el Almanzor (¡bravo por ellos!) se preocupan al ver que nuestro coche sigue en la Plataforma. Por suerte, pueden contactar con nosotros antes de emprender el regreso a casa.

Pincha en este enlace para ver una colección de fotos de la salida.

lunes, 12 de septiembre de 2016

Curavacas por la Senda del Notario y pico Murcia

La senda del Notario, en la montaña palentina, es uno de esos recorridos difíciles de imaginar que trepa por la pared norte del Curavacas. Aunque es posible el acceso por pista a través del valle de Pineda, la subida con verdadero ambiente montañero parte de Cardaño de Arriba; desde allí una senda nos deja en el Collado del Ves, balcón sobre el nacimiento del río Carrión.


Es necesario bajar hasta la preciosa laguna del pozo del Curavacas para enfilar después hacia el imponente muro. Los Huertos Grande y Chico nos dejan en la base de una gran diagonal (otra, hace una semana fue la del Balaitús).

La subida es entretenida, con alguna pequeña complicación y varios pasos peligrosos, especialmente en los estrechos pasillos herbosos. El patio hace que nos agarremos hasta con los dientes si hiciera falta. Afortunadamente la piedra es conglomerado de calidad y sobran la presas.

La subida va poniendo al descubierto los Picos de Europa, pero la llegada a la cresta de la cumbre es de las que suben la adrenalina por su belleza.


Continuamos el cresteo hacia el Oeste por un sendero apenas marcado por hitos en ocasiones y de una espectacularidad fuera de lo común. Pasos por llambrías y estrechos pasillos, más seguros de lo que parece interpretarse de las fotos, nos dejan de camino hacia los pozos del Ves y de allí, de regreso por el collado hacia Cardaño.

Una excursión magnífica, dura, con algunas complicaciones técnicas y de una belleza sobrecogedora, de las que emocionan y dejan poso.

El fin de semana lo completamos con la ascensión el sábado al pico Murcia, una cumbre con un extraordinario mirador sobre los tres macizos de los Picos de Europa. El descenso lo hicimos rodeando hasta la cascada de Mazobre, con la presencia permanente del gigante Espigüete, cuyo cresteo integral nos espera ¿verdad Manolo?



martes, 6 de septiembre de 2016

Pirineos. Valle de Tena. Gran Facha y Balaitús.

La pasada primavera un grupo de amigos nos juntamos para preparar un viaje “especial” para este verano; alguna de las ideas que barajábamos era hacer un recorrido de montaña en los Alpes u otra cordillera. Finalmente nos decidimos por el antológico viaje a Islandia ¡y qué maravillosa elección fue! No obstante, también nos apetecía repetir una experiencia parecida a la travesía pirenaica de “Carros de Fuego” del año anterior. Había estado trasteando en internet y me llamaba mucho la atención hacer un recorrido entrando por el Valle de Tena.


¡Dicho y hecho! Teníamos verano de sobra y los desplazamientos no eran complicados, así que lanzamos la idea y nos apuntamos diez amigos: Juanjo y Sonso, de Ávila, y de Salamanca, Lola, Manolo, Marga, Sole, Carmen, Paco, Sergio y yo (Javier). 

Planteamos una excursión de cinco días en la montaña (si bien cuatro del grupo –los más aguerridos: Marga, Manolo, Paco y Sergio- continuarían otros dos días más en Ordesa).

Es fácil olvidarse algo cuando uno viaja, que si el cepillo de dientes, las pilas para el GPS... en fin. Lo que no es normal es lo mío. Con todo el ajetreo de los preparativos se me olvidaron... ¡las botas! En fin, tuve que comprarse unas en Sallent de Gállego para beneficio de los locales y recochineo de los compañeros.

El primer día salimos del balneario de Panticosa. En las cascadas más cercanas vimos a unos haciendo el barranco. A Juanjo se le pusieron los dientes tan largos que iba arando el suelo según subía. Seguro que este fin de semana ya está a remojo con los colegas de Ávila.

Llegando a los ibones de Bachimaña nos encontramos con corredores de una ultra trail, una carrera de montaña que estaban haciendo en la zona. Iban machacaditos. No es para menos teniendo en cuenta las longitudes y desniveles que hacen. "Están locos estos romanos".

En el puerto de Marcadau, frontera con Francia, nos deleitamos con unas vistas soberbias de ibones, crestas y picos, incluidos los primeros tresmiles, Vignemale, los Picos de Infierno y el Garmo Negro. Un enorme valle glaciar nos deja en el refugio Wallon. 


El precioso amanecer del segundo día nos anima a ganar altura hasta la base del pico de la Gran Facha. Es un auténtico espectáculo ver los numerosos lagos, riscos, neveros y cresteríos, cada vez más según ganamos altura por las descompuestas laderas del pico. En la cumbre disfrutamos de una vista espléndida: Midi du Ossau, Balaitus, Picos del Infierno... El descenso hay que hacerlo con precaución hasta el collado: nos alegramos de haber traído el casco. Desde allí, un entretenido valle encajonado nos deja en el refugio de Respomuso. 


El tercer día no hay buena previsión meteorológica, no obstante, subimos hasta el collado de San Martín con el cielo casi despejado. El descenso por el valle de Remoulis lo haremos bajo niebla húmeda que nos obliga a usar chubasquero. El camino está magníficamente trazado y la temperatura es muy agradable. Casi en la parte baja, la niebla se disipa y nos ofrece una impresionante, fantasmal visión de picos, laderas y bosques. Antes de llegar al desvío de la Cabane de Doumblas ya habíamos dado cuenta de un montón de arándanos y algunas frambuesas silvestres. La humedad y el frescor sobre los frutos los hacía especialmente deliciosos. Remontamos el valle y llegamos al magnífico refugio de Larribet.

El cuarto día nos espera un objetivo de gran nivel, el pico Balaitús. Había estado lloviendo por la noche y salimos de madrugada entre la niebla, un poco con la mosca detrás de la oreja ¿podremos subir? yo había insistido en que si llovía lo dejaríamos para otra ocasión. Tras los lagos de Batcrabère, como si se tratara de la dramática apertura de un telón, la niebla bajó, formando un mar de nubes a nuestros pies y mostrándonos súbitamente la enorme barrera rocosa. Lola y yo, nos quedamos boquiabiertos cuando empezamos a ver en las alturas una especie de nube amarillenta y cuarteada que iba apareciendo poco a poco. Hasta pasados unos instantes no nos dimos cuenta de que era una de las paredes que caía sobre los lagos de Micoulau. Tras la euforia inicial (y el chorro de fotos) continuamos para remontar un collado que nos deja junto a la pedrera de entrada de la vía “Gran Diagonal” al Balaitús.

La subida no es complicada técnicamente, pero tiene pasos expuestos y delicados. Es asombroso el paisaje que se va descubriendo poco a poco hasta llegar a la explosión de belleza que es la cumbre. En el descenso pasamos por el ibón Helado y los lagos de Arriel, remontamos luego por un duro sendero hasta el collado de Pallas y de allí bajamos al refugio de Arremoulit. Como nos hemos retrasado un poco, Manolo y yo hacemos una bajada rápida para que sepan que vamos a llegar antes de la hora de la cena (las siete de la tarde). Llegamos todos sin problema y aún nos da tiempo de darnos un baño en el lago para sorpresa del resto del personal, al que sólo les faltó aplaudirnos (yo creo que era envidia cochina).





El quinto día regresamos por el Cuello de Arremoulit hacia los lagos de Arriel y desde allí, siguiendo el camino junto al barranco de Aguas Limpias, llegamos al embalse de la Sarra, en Sallent de Gállego, donde hemos dejado uno de los coches. Por el camino nos ponemos ciegos de frambuesas silvestres y arándanos.

Han sido unos días extraordinarios por un recorrido duro pero precioso, con caminos bien marcados y etapas razonables, pues aunque tenían desnivel, no eran demasiado largas. Como digo en otras ocasiones, debemos estar satisfechos del buen ambiente que tuvimos, lo que es mérito de todos y cada uno de los diez que fuimos. En vista del éxito de los dos años consecutivos, me parece a mí que el año que viene habrá que irse buscando otro recorrido…


PINCHA AQUÍ PARA VER UNA PRESENTACIÓN DE FOTOS DE LA SALIDA


(mejor si se ve en modo "Presentación de diapositivas"; para ello, al abrirse la página de Google Fotos con el álbum, pinchar en los tres puntos verticales que aparecen arriba del todo y que abre el menú "más opciones").







Algunos datos prácticos:

- La organización de recorridos en esta zona es muy sencilla gracias a la web “entrepyr.eu”. Allí se pueden ver las características de los refugios, los recorridos, las ascensiones alternativas desde cada recorrido, se pueden bajar tracks, etc. Para tener en cuenta, comentar que en uno de los refugios (Arremoulit) no había posibilidad de reservar diez plazas, pues en la web sólo ofrecía hasta ocho. Al final lo resolvimos enviando un correo electrónico que nos contestaron confirmando que podíamos ir todos. En algunos refugios hay teléfono directo.

- Los refugios son variados. Wallón es viejo, descuidado, sucio y la comida, al menos la noche que fuimos nosotros era sólo regular. No tiene duchas, aunque tiene el río delante y es una gozada bañarse en él cuando hace buen tiempo, como fue nuestro caso. Respomuso es bastante nuevo, pero en el asunto de servicios está muy mal dotado. Sólo hay un servicio general, en el que está el retrete, la ducha y el lavabo. Hay algún otro dentro de algunas habitaciones, pero la gente se reparte y al final hay que hacer colas quieras o no. La solución –desafortunadamente- consiste en ir a plantar pinos alrededor del edificio. Una pena. Larribet es precioso, forrado por dentro de madera, con un montón de habitaciones de cinco o seis personas, lavabos en lugares separados de los retretes, como debe ser y ducha (eso sí, si la quieres caliente, son tres euros). Arremoulit es pequeño, no tiene ducha, pero tiene el lago a la puerta, así que cuando hace bueno, se puede uno dar un bañito. El único servicio es una caseta separada (con una entrada de sexto grado). Las cenas, ha coincidido así, cada día hemos comido lentejas o sopa (de lentejas) y arroz con carne. Bueno, en Arremoulit unas butifarras muy ricas. En general mejorable. En mi opinión, los mejores en ese sentido, Larribet y Arremoulit. Los desayunos, sólo aprobado raspado.

- Los picnic son en general caros y escasos. Si se va durante pocos días en mi opinión es preferible cargar un poco más la mochila. En Respomuso uno de los guardas se puso bastante borde para que nos lleváramos la basura del picnic, razón de más para no contratársela (si pago hasta 11,50 € para no tener que llevar peso durante varios días seguidos, me parece lógico que se hagan cargo ellos de la pequeña molestia de la gestión de los residuos, en caso contrario están fomentando que la gente los abandone en cualquier sitio o bien que decida no comprarlos). Es muy distinto que les pidan que recogan residuos en excursiones de un día o de fin de semana. Además, es desagradable tener que discutir con el enanito gruñón de turno y su aire de superioridad, tratando a la gente como si no hubieran subido nunca a la montaña. Cero patatero para él, por muy gloria escaladora del pasado que haya sido.

- Nosotros salimos del Balneario de Panticosa y regresamos a Sallent. La comunicación con dos coches es sencilla; hay aproximadamente 20 km entre ambos puntos. Hay otros puntos de acceso que se ven con facilidad en los mapas de la web o en otros.

- Esto es un resumen de los recorridos que hicimos (no coinciden exactamente con los entrepyr, no obstante hay un montón de tracks en wikiloc para contrastar y de blogs con descripciones detalladas, pues como veréis, en este doy impresiones personales más que descripciones). Tomad los datos que siguen sólo como referencia:

     o 1ª etapa Baños de Panticosa - Refugio Wallon Longitud L 13,2 km Desnivel en ascenso A: 993m Desnivel en descenso D:761m.

     o 2ª etapa: Refugio Wallon – La Gran Facha – Ref Respomuso L 14,5 km A:1312m, D 950m.

     o 3ª Etapa Respomuso – Larribet. L 14,2 km, A 749m D 940m.

     o 4ª Etapa Larribet.-Balaitús, Cuello de Palas-Arremoulit L 14,4 km, A 1505 m D 1298 m.

     o 5ª Etapa Arremoulit- Embalse de la Sarra. L 8 km A 210 m D 1050 m.



sábado, 6 de agosto de 2016

Gran Galayo - La Mira

Estamos sacando buen provecho de este verano. El domingo 31 de julio subimos al Gran Galayo, al que accedimos por la trocha Palomo. Tras un recorrido por el Galayar para ver el Torreón desde varios ángulos, regresamos por la Mira y la Covacha.















Anochecer en el Morezón, agosto 2016

El Morezón, en Gredos, es un magnífico lugar para ver anochecer. Está cerca de la plataforma y nos muestra una vista panorámica que -por mucho que la hayamos visto- nos sigue admirando. Si a lo anterior sumas una noche de luna nueva, la visión del cielo estrellado es formidable.


Pincha aquí para acceder a una colección de fotos de esta magnífica tarde-noche.

sábado, 23 de julio de 2016

Impresiones de Islandia. Julio 2016

En esta ocasión no voy a hacer un diario de viaje al uso; me apetece más intentar describir las impresiones que he ido (hemos ido) sintiendo. Al final incluiré un resumen del recorrido.

Antes de aterrizar ya disfrutamos de la primera imagen impactante: por las ventanillas del avión veíamos la noche de la que veníamos por detrás y el amanecer creciente por delante. A las dos de la madrugada el sol crepuscular nos permitía distinguir desde el aire glaciares y volcanes.

El corto trayecto en furgoneta desde el aeropuerto hasta Grindavik nos presentó una primera imagen desolada, con menos verde del esperado y más terreno volcánico aparentemente estéril. En los siguientes días comprobaríamos que esta era sólo una de las muchas caras de esta isla-continente. Pasaríamos junto a campos y laderas rabiosamente verdes, terrenos de malpaís interminable, montañas y manifestaciones volcánicas de todo tipo, rios caudalosos, lagos, glaciares, decenas de cascadas a cual más atrayente, acantilados, fiordos y zonas desérticas.


Aunque parezca extraño, tengo que decir que me gustan las carreteras islandesas. Con excepción de las más próximas a la capital, en general son estrechas, sinuosas pero suaves, abrazan el paisaje, suben y bajan sin cortar las montañas ni horadarlas. No permiten circular deprisa ¡ni falta que hace! incluso hay muchos pasos estrechos con un solo carril, especialmente puentes. Vamos con los ojos abiertos como platos asombrándonos a cada momento.

Ya desde el coche las imágenes son imponentes y anticipan las atracciones que vendrán. No se ven casi postes ni cables que interfieran en el paisaje. Las granjas salpican los campos, coloridas sobre fondos verdes de hierba segada y ensilada en balas de varios colores que también contribuyen con su toque artificial a poner un estético contrapunto. Las ovejas, inquietas bolas de lana que casi siempre van de tres en tres (tiene una explicación que ahora no daré) así como los caballos, dispersos y libres hasta que llegue el frío, son parte inseparable de la imagen de Islandia.

Disfruto viendo como aparecen los antiguos valles glaciares, las montañas, las cascadas… Si por mi fuera me hubiera ido parando cada quince minutos.



Otro asunto son las carreteras secundarias, muchas de grava o de tierra, donde seguimos disfrutando con la visión todos… menos el conductor, porque hay baches, piedras, agua y sorpresas varias.

Todo en la naturaleza islandesa es excesivo, todo provoca admiración. Las cascadas son asombrosas. Variadas en su forma, descomunales algunas, recogidas otras, algunas que permiten acercarse (e incluso pasar por detrás en una), otras que provocan una lluvia pulverizada que cala sin remedio desde bastante distancia, con fondos basálticos como de teatro, panorámicas, abiertas, encadenadas o solitarias. No terminas de encajar de dónde sale tanta agua hasta que más tarde ves los glaciares. Te sientes pequeño. No importa que hayas visto imágenes antes. Es difícil comprender sus dimensiones hasta que no oyes su rugido atronador.





En este libro de geología abierto hemos podido ver las grietas que está provocando la separación de las placas oceánicas. La tierra se mueve, no es algo metafórico. En los trazados de la dorsal que atraviesa la isla de abren cientos de conos volcánicos que cada muy poco tiempo entran en erupción, algunas veces con consecuencias catastróficas. Las fumarolas se ven por doquier, con campos geotermales que expulsan gases, agua caliente y lodo, géiseres y aguas termales. Por cierto, que además de aprender y asombrarnos, también disfrutamos de los baños calientes que la naturaleza ofrece.




Las formaciones basálticas son alucinantes. Hay que verlas para creer que puedan existir.




Landmanalaugar es un lugar absolutamente onírico. En las Highlands, deshabitadas e inhóspitas, se alzan montañas de colores provocados por riolita, una roca ígnea. Los verdes, rojos, violeta, naranja, blanco o rosa se van mezclando con las coladas volcánicas. No puedo evitar la sensación de estar dentro de un cuadro. Es tan hermoso, tan diferente de todo lo que hayamos visto antes que abruma, provoca confusión. Voy atónito sin poder dejar de decir interjecciones. Creo que acabé con todo mi repertorio.


Los glaciares también sobrepasan todo lo esperable. El Vatnajökull es la tercera mayor masa de hielo del planeta, tras los polos. La altura de las paredes de hielo es sobrecogedora. Para mí, la excursión que hicimos al pico Kristianantindar, con las lenguas glaciares a los lados fue un recorrido completamente memorable. En esta tierra de “hielo y fuego” algunos volcanes muy poderosos están situado bajo los glaciares; cuando se activan, aparte de la expulsión de magma, cenizas y gases, funden masas de hielo brutales que provocan destructivas inundaciones. En una de las últimas ocurridas el mar no fue capaz de difundir el agua y el lodo canalizado por uno de los valles y se generó un tsunami.



En el lago Jökulsarlon los grandes bloques de hielo que caen de una de las lenguas del gigante Vatnajökull forman icebergs que se acumulan junto a la única salida hacia el mar. La imagen es preciosa. Por el desagüe del lago, aparte de la acumulación de los bloques de hielo, las mareas crecientes arrastran peces de los que las focas dan buena cuenta. Bandadas de charranes árticos y otras aves, aguardan como ejércitos sobre los hielos flotantes, esperando su turno.


En cuanto a la fauna, los pajareros han disfrutado como niños. No había manera de arrancarlos cada vez que llegábamos a un acantilado. Los cisnes se ven por toda la isla, pero en grandes bandadas en la parte sur, donde también disfrutamos a placer de la visión de los frailecillos. Alcatraz, ánsar, eider, arlequin, colimbo…la lista es muy larga para reproducirla aquí. Aparte de eso, como mamíferos grandes, vimos caribú y focas.


Reykjavik también nos reservaba sorpresas, como el concierto en directo de la banda “Lily Of The Valley”que –de pura casualidad- vimos en un bar. No estaríamos más de cien personas. Y no sólo eso, sino que además estaba organizado por una marca de cervezas y había degustación gratuita.

La comida ha sido también un punto a favor. La carne de caballo, deliciosa, el cordero muy rico, el skyr (producto lácteo con un sabor entre yogur y queso freso), el arenque, salmón ahumado y marinado…

Todo lo anterior nos lo ha facilitado en gran medida nuestro guía Hugo Domínguez, experimentado, profesional, conocedor profundo de Islandia, que nos ha facilitado la inmersión en las costumbres, historia, gastronomía, nos ha llevado sin pérdida de tiempo a los lugares previstos y nos ha guiado con seguridad por senderos y lugares inolvidables.

También nosotros tenemos que adjudicarnos una nota alta. Cada cual ha puesto su parte para que el grupo funcionara bien, lo cual es muy importante en una excursión larga.


Escribir sobre lugares que te han entusiasmado tiene el riesgo de caer en la exageración, pero me atrevo a decir que este no es el caso; en este viaje nos hemos empapado de Islandia, nos hemos visto sacudidos por su fuerza e incluso… nos hemos quedado con ganas de volver.

Pincha aquí si quieres ver la colección de fotos que puse en el anterior post.


El viaje:

3 julio: Vuelo Alicante –Keflavik . Fue la mejor combinación que encontramos, con vuelo directo. Dormimos en Grindavik.

4 julio: campo Geotermal de Geysir, cascada de Gullfoss (conocida como la cascada dorada) y valle de Thingvellir (el primitivo Parlamento).

5 julio: Landmannalaugar. Volcán Bláhnukur, campo de lava de Laugahraun y surgencia geotermal (para las cuatro más valientes).

6 julio: Akureyri. Visita a la granja-museo de Glaumbaer.

7 julio: cascada de Godafoss, la cascada de los Dioses. Lago Mivatn, reserva natural de Dimmuborgir, caldera volcánica de “Hverfjall”, Spa geotermal de “Jarobodin” y campo geotermal de Namaskerd.

8 julio: Visita P.N. Jökulsa a Fjöllum. Sectores de Asbyrgi y Versturdalur. Cascadas de Dettifoss y Selfoss. Para este día teníamos previsto el avistamiento de ballenas, pero la meteorología lo impidió.

9 julio: viaje hasta Vatnajökull, bahía glaciar de Jökullsárlón.

10 julio: cascada de Skaftafell y pico Kristinartindar.

11 julio: acantilados de Vik, reserva Ornitológica de Dyrhoaley, cascada de Seljalandfoss.

12 julio: cascada de Glufrafoss. Cascadas en el río Skoga (último tramo trekking Lanmanalaugar).

13 julio: Garganta y cascada de Glymur, ascenso al Hvalfel sobre el fiordo de la Ballena.

14 julio. Intento de ascenso al Snaefellsjökull (nos retiramos debido a la lluvia, viento y niebla)

15 julio. Reykjavik.

16 julio, Regreso a Alicante. Allí hicimos noche en Castalla para volver a Salamanca el 17 de julio, domingo.





miércoles, 20 de julio de 2016

Islandia, julio de 2016



Conocer Islandia ha sido desde hace muchos años una ilusión, un objetivo imprescindible. Este mes de julio, se ha cumplido para nosotros.

En pocos lugares se pueden encontrar tan cercanos glaciares activos, icebergs, manifestaciones volcánicas de todo tipo, aves, acantilados, paisajes desérticos seguidos casi sin solución de continuidad por valles verdes e inundados, ríos caudalosos que se precipitan por cataratas de vértigo, lagos, paisajes variados y sobrecogedores.

En cualquier parte nos sorprende, nos llama la atención y nos atrae. A veces nos sentimos como dentro de un gigantesco escenario de película. Es tan llamativo y diferente de lo que estamos acostumbrados a ver que parece que lo hubieran preparado para nosotros.



Islandia es muy reciente en términos geológicos, de hecho, continúa formándose y deformándose. La dorsal mesoatlántica, donde las placas euroasiática y norteamericana entran en contacto, emerge del lecho submarino y recorre la isla. Su trazado se puede seguir por la profusión de volcanes, puntos calientes o grietas, que se van ensanchando lenta, pero constantemente.

Cada poco tiempo se producen erupciones espectaculares y en todo momento se pueden apreciar el calor, las fumarolas, las aguas termales o los géiseres.

Las altas expectativas que teníamos antes del viaje, se han cumplido para los nueve amigos que hemos viajado.

Más adelante escribiré algo con mis impresiones, pero ahora quiero compartir estas fotos. No ha sido fácil. Hay tantos lugares que es difícil hacer una colección que no sea enorme; al final he podido reducirla a un número razonable. Ni de lejos transmite las sensaciones que hemos vivido, no obstante, es un buen aperitivo que a más de uno le dejará con ganas de probar el original.

Pincha aquí para acceder a una colección de fotos del viaje.

viernes, 24 de junio de 2016

Brexit, un golpe a la convivencia

Pero ¿cómo es posible que se haya llegado a algo tan ridículo en el Reino Unido (UK)? Un político, Cameron, por un estúpido juego de poder dentro de su partido, ha puesto patas arriba la convivencia y ha avivado –sin quererlo- la llama de la xenofobia y el racismo.

A mí me parecería más lógico que decisiones con tanta trascendencia y complejidad se tomaran por los gobiernos y no mediante un referéndum, a menos que la parte favorable a la Unión Europea (UE) tuviera los medios y las ganas de querer hacer comprender a los ciudadanos las ventajas de mantener un espacio común económico y político.

Poner en juego valores tan importantes en una única votación es arriesgarse a lo que ha pasado: se ha votado la demagogia descarada, la opción que presentaba eslóganes más atrayentes, las frases hechas, el miedo. Han ganado las frases incendiarias, los datos falsos vertidos por los partidarios del brexit, las apelaciones al patriotismo más rancio y paleto, el egoísmo, la falta de solidaridad.


Cuando la ultraderecha está tan contenta (véase el payaso impresentable de Trump, Le Pen, Farage en UK o el de Holanda) es que hay que preocuparse. Allí y todas partes el ultranacionalismo pretende su superioridad por razones de… ¿de qué? ¿de raza? ¿de lengua? ¿son “el pueblo elegido”? Me parece patético y me da vergüenza que haya nadie que se alegre por esto.

Es un golpe a la cultura, que es universal, admite y desea mestizaje, respeta e impulsa costumbres, lenguas y tradiciones; a la economía, pues el brexit tendrá consecuencias negativas para todos: 500 millones de personas siempre tendrán más peso que una nación por separado; a la convivencia, pues se ha producido una brecha entre la mayoría de jóvenes, que querían quedarse en la UE (70%). Incluso a su independencia, pues han abierto la puerta a la salida, al menos, de Escocia o Irlanda del Norte, como no lo remedien van a ser el estado menguante.

La UE no es el colmo de lo bueno, tiene defectos y en estos años ha habido errores en inmigración y en políticas económicas que han producido recortes de derechos (más en unos estados que en otros, como bien sabemos), no obstante, es lo mejor que le ha pasado a Europa en el último siglo.

Las acuerdos entre los estados de la UE pueden ser complejos, tediosos, difíciles de conseguir, pero son una garantía de que se cumplen estándares iguales en toda Europa, que nos asegura por ejemplo el intercambio comercial, los controles preventivos en materia de prevención de riesgos laborales, el apoyo a las regiones más pobres y con ello el fomento de la igualdad en el bienestar común, la facilidad en las comunicaciones (por cierto, en 2017 desaparecerá el roaming), el intercambio cultural y educativo, la seguridad, la sanidad, las condiciones de trabajo, los derechos sociales, la protección del medio ambiente, etc, etc.

Consecuencias en el Reino Unido: Lo primero, es que tendrán que aplicar un plan, y dudo que lo tengan. Se crearán trabas a la supervivencia de las personas necesitadas de otras nacionalidades, lo que llevará al aumento del odio interracial, basado en la ignorancia. Es más que probable que sea difícil mantener permisos de residencia y trabajo para muchas personas de la UE. El flujo libre de trabajadores hacia UK dejará de existir. Disminuirá el turismo. Disminuirán los intercambios económicos con la UE.

Para la UE: Peligro de colapso o desaparición. Queda la puerta abierta para que otros miembros hagan lo mismo y lo más probable es que sean los que más aportan al presupuesto. El sueño de Europa puede caer destrozado. Los presidente francés y alemana ha hecho una declaración que les honra a favor el europeísmo, pero los populistas de ultraderecha no van a dejar para la ocasión, teniendo como tienen ya la experiencia ajena de cómo se convence a la gente con el miedo, las mentiras y la mercadotecnia, que es quien vence los referéndums. A los turistas británicos les saldrá más caro viajar, así que las consecuencias en España serán notables.

Para todos: Disminución del bienestar, problemas financieros, hundimiento de los mercados (la caída de la bolsa hoy en España ha sido la mayor de su historia), legales y políticos.

A nadie le interesa romper todo tipo de lazos con UK; debe haber alguna forma de mantener los más importantes; la negociación siempre es mejor que la confrontación, pero en este momento, a mi lo que me pide el cuerpo es que al menos la UE no se deje tomar el pelo y no admita negociar unas cosas sí y otras no.

Siempre nos queda la esperanza de que como toda crisis, esta sea un motivo para la superación y consigamos una renovada Unión Europea que ponga el foco en sus orígenes: la justicia, la paz, la solidaridad entre los pueblos. Que nos entusiasme y nos enamore. Que nos haga olvidar las fronteras y las banderas. Ojalá sea así.

¡VIVA LA UNIÓN EUROPEA!

miércoles, 22 de junio de 2016

Mallos de Riglos, junio 2016


Los Mallos de Riglos son unas formaciones de conglomerado que se alzan en el límite de las provincias de Huesca y Zaragoza. Son el resultado de la sedimentación de cantos rodados que se cementaron con grava y arena durante el Mioceno (hace entre 23 y 5 millones de años). Posteriormente la erosión fluvial arrastró las partes más blandas y dejó en pie las enormes torres.

Es un paraíso para los aficionados a la escalada, que vienen de todo el mundo a subir a los míticos Pisón, Firé, Cuchillo, Puro, Visera, Colorado...

El pueblo de Riglos está acurrucado junto a los mallos, en un emplazamiento que aparenta ser incluso demasiado próximo a las paredes, con la torre de su iglesia que parece apuntar a la cumbre del Pisón.

Existen varios recorrido que permiten disfrutar de su estética y apreciar sus enormes dimensiones; en esta ocasión nosotros fuimos por el llamado "Camino del Cielo", que unimos ya en la parte alta con el "Camino del Solano". Como el calor ya apretaba, el grueso de los escaladores estaba concentrado en las caras Norte y allí, el idioma que más se oía era el inglés (americano).

No son las únicas formaciones de este tipo que existen por la zona. A pocos kilómetros podemos visitar los de Agüero, otro pueblo con emplazamiento privilegiado delante de un telón dramático. En Agüero además hay dos joyas del románico, la iglesia del Salvador y especialmente, la ambiciosa e inacabada de Santiago.

Pincha aquí para acceder a una presentación de fotos.

Barrancos en la sierra del Montsec, junio 2016

La sierra del Montsec se extiende de Este a Oeste en el prepirineo de Lleida y Huesca. Está dividida en tres partes claramente definidas por los sobrecogedores desfiladeros que la cortan a cuchillo.


La parte oscense, llamada el Montsec d’Estall termina en el congost de Mont-Rebei, tallado por el río Noguera Ribagorzana. En el centro, el Montsec de Ares llega hasta el congost de Terradets, atravesado por el Noguera Pallaresa. Al Este, la sierra termina en el Montsec de Rúbies.

Mont-Rebei siempre supuso un difícil obstáculo para la comunicación de la comarca. El antiguo paso (en parte excavado en roca) quedó inundado con la construcción del embalse de Canelles. En los años 80 se renovó el camino en el lado de Lleida. Hace sólo tres años quedó unido el paso del río hacia Montfalcó, incluyendo un puente colgante, dos vertiginosos tramos de escaleras y pasillos que salvan 88 m de altura en paredes verticales.
Desde entonces, el camino que une el refugio de Montfalcó (al Suroeste) con el área de la Masieta (al Norte) se ha convertido en un clásico. No es de extrañar, teniendo en cuenta que es un recorrido sencillo y expectacular.                                                                                                       Se puede objetar acerca de la artificialidad de los nuevos tramos, que no dejan de ser andamios antinaturales, pero lo cierto es que permiten el paso de multitud de personas que de no existir, no podrían conocer el congost y sentir la adrenalina ligada a la altura y el vértigo. Por otro lado, el camino canaliza en un solo espacio a todos los visitantes, liberando de presión al resto de la sierra. Un tramo de bosque, precioso durante el mes de junio, los dos tramos de escaleras, dos puentes colgantes, el camino excavado en la roca, las imágenes de la caliza y el agua con tonalidades verdosas bien justifican la fama del recorrido.

La ermita románica de la Mare de Deu de la Pertusa, con acceso por una pista desde la proximidad del pueblo de Áger está en un emplazamiento con una belleza espectacular.

La segunda excursión la haremos por el congost del Bosc, que desemboca en Terradets, con subida a la Roca Regina, uno de los picos que delimitan el propio desfiladero, bien conocido por los amantes de la escalada.


Comenzamos el camino en la estación de tren de Cellers. Desde allí un camino por pinar nos deja en la cresta, donde comienzan las emociones. El corte en la roca es brutal y las vistas sobre el precioso bosque mediterráneo y el emblase de Cellers, sobrecogedoras. 


Tras un duro descenso y el cruce del barranco, el camino serpentea entre paredes y balcones naturales para llegar al fondo del congost de Terradets.

El tercer congost que recorremos está en el Montsec de Rúbies. El río Segre curiosamente fluye perpendicular a los dos Nogueras y talla el llamado congost de Mu. Comenzamos en Alós de Balaguer, donde el río aún no está embalsado. Primero hay que caminar por un tramo de pista, al que sigue del primer encajonamiento con pasarelas artificiales; después viene un camino tradicional y al final un puente colgante y pasarelas en la roca que nos dejarán junto al embalse de Camarasa, presidido por el Mont Roig, donde el Segre incorpora a sus aguas al Noguera Pallaresa. Como en los anteriores, el monte mediterráneo, así como las formaciones geológicas, pliegues, estratos y colores de las rocas son formidables.



Algunas notas prácticas:

1.- En Mont-Rebei se puede llegar desde Puente de Montañana por la carretera asfaltada C1311 (llena de baches, eso sí) hasta la Masieta, donde hay un aparcamiento de pago (4 euros) y un punto de información. En mi opinión está bien que lo haya, porque el flujo de gente es grande y de no existir, no habría sitio para aparcar. 

Si queremos hacer la excursión lineal desde la Masieta (9,2 km, 285 m de ascenso acumulado) nos harían falta dos coches. El segundo tendría que ir al refugio de Montfalcó, al que se accede por una pista de tierra de 15 km que sale desde Viacamp, en la N-230 entre Benabarre y Huesca. Una buena opción si se tienen dos coches es ir cada uno por un lado y cambiarse las llaves en el camino. Otra posibilidad es coger un taxi, que vale 60 euros (y no es mucho teniendo en cuenta que es para 6-8 personas, lo mala que es la carretera y la distancia).

En mi opininón la opción más lógica es hacer el recorrido de ida y vuelta; salen 18,4 km y 850 m de desnivel.

2.- El recorrido a Roca Regina y el congost del Bosc son 12 km y 550 m de desnivel. El final de la senda está en la boca de uno de los túneles de Terradets, donde sale también la carretera antigua tallada en parte en la roca. El regreso por ésta carretera es un paseo agradable y con vistas diferentes del desfiladero. 

3.- En el congost de Mu se puede acceder también por el lado del embalse de Camarasa, con lo que se llega a la parte más espectacular del recorrido en poco tiempo (tomad esto con reservas, porque hay una señal al comienzo de la pista que prohibe el paso). Por otro lado, el recorrido desde Alós también es atractivo. Longitud ida-vuelta 10 km y 280 m de desnivel.

4.- En la localidad de Áger está ubicado el “Centre d’Observació de l’Univers”, un observatorio astronómico para divulgación. Se hacen visitas guiadas en castellano y catalán. Hay que reservar con antelación. También nos pareció muy interesante y recomendable su visita, aparte del interés dinamizador que ha representado para la zona.

lunes, 20 de junio de 2016

Sierra de la Cabrera. Junio 2016

Fantástica excursión a la Sierra de la Cabrera. Una zona poco conocida por nosotros, situada entre Sanabria, Ourense y el Sur de León.

Tuvimos la gran suerte de que Manolo y Eloy se ofrecieran a guiarnos durante tres días a un grupo de 19 personas. El primer día salimos de la laguna de los Peces en Sanabria, para pasar por varías lagunas y subir al Picón. La dura bajada la hicimos por el valle de la Baña, en León. El segundo día, subimos hasta el Lago Truchillas y el Vizcodillo, con bajada por el valle del Malicioso. El tercer día, desde el cordal de Peña Surbia, pasando por la laguna del Penedo, salimos a la increíble garganta donde se ubica el tejedal de Casaio. Bosques casi vírgenes y paisajes asombrosos nos llevan de bruces a las canteras de pizarra, contraste brutal con la belleza que hemos disfrutado.